«¿Presión en Riazor? En mi época nos exigían como a Madrid y Barcelona»

Todavía «sorprendido» por su salida del Deportivo de la Coruña este verano, Fran González (Carreira, A Coruña, 1969) concede a ABC su primera entrevista desde entonces. Con la nostalgia y la felicidad de haber sido estandarte del mítico Súper Dépor, y con el recelo de quien sabe que cada palabra suya sobre la situación actual del equipo será escudriñada con lupa. Se muerde la lengua en muchas de sus respuestas, que mide con pausas valorativas antes de comenzar a hablar. Al jugador con más partidos y con más títulos en la historia del club blanquiazul le duele ver a su Dépor en su momento más oscuro, ahora mismo en puestos de descenso a Segunda RFEF.

– ¿Cómo lleva estos meses desde que salió del Deportivo?

El 30 de junio el Dépor me avisa de que no voy a seguir, el último día. Difícilmente podía salir algo, todos los equipos estaban ya perfilados. Así que estos meses me preparo de cara al futuro aprovechando el tiempo libre, con paciencia, y a ver si en enero sale algo o si no esperar a junio.

– Hay gente que se pregunta por qué no ha continuado Fran, si la cantera era de lo poco que funcionaba.

Eso no es una pregunta para mí. Yo cuando llegué, viendo los éxitos de la cantera del Celta, en jugadores al primer equipo y en su funcionamiento, mi objetivo era igualarles. Y poder competir con todos, también en los torneos fuera. Y los resultados fueron mucho mejor de lo esperado, quedando campeones en casi todas las categorías. El Juvenil campeón de España, se juntaron 20.000 personas en un partido de la Youth League, el filial subió a Segunda RFEF… Desde el club nos dijeron que había que apretarse el cinturón y hemos apostado por el jugador gallego. Cuando yo llegué había 36 niños de fuera en residencias, y conseguimos todos estos resultados con sólo 15 niños en residencias, todo con niños de la Coruña y alrededores.

– En su carta de despedida contaba que su renovación «estaba encarrilada». ¿Qué pasó?

Habrá que preguntárselo a quien tengas que preguntárselo. Estaba encarrilada porque tenía una propuesta encima de la mesa. Yo a día de hoy no sé ni lo que ha pasado.

– También reclamó en su carta oportunidades para los más jóvenes. ¿Por qué no se apuesta más por la cantera?

Yo tengo una opinión, pero me la guardo. Creo que hay que confiar en los niños. Si han demostrado nivel en diferentes competiciones, enfrentándose a jugadores que ahora están en Primera… Competimos con el Sporting, el Oviedo, el Racing, el Celta… contra grandes canteras como el Atlético, el Villarreal, que tiene 90 niños en residencias. Yo lo veo muy claro. Hay muy buenos jugadores aquí, hay que trabajar, creer y confiar.

– Abanca y los dueños del Deportivo hicieron una revolución este verano, pero no parece que esté funcionando.

No voy a hablar del primer equipo. Yo creo que no ha habido tanta revolución. ¿Qué revolución? ¿Cambiar cromos?

– Cambio de presidente, directivos, entrenador, usted…

Yo no veo esa revolución. Han cambiado el presidente, han cambiado tal… Vale.

– ¿Habría otras cosas que cambiar?

Sólo te digo que yo no creo que haya habido una revolución.

– ¿Qué siente usted, que ha levantado títulos como capitán con esa camiseta, cuando ve al Dépor en descenso a Segunda RFEF y que pierde en Riazor contra el Celta B?

No voy a hablar del primer equipo. Por respeto a muchos periodistas en Galicia que me están llamando continuamente como locos y no les atiendo. No me quiero meter en terrenos muy delicados, se me puede malinterpretar.

– Algún jugador de la actual plantilla dice que les pesa el ambiente de Riazor, que les puede la presión.

Jugar ante 25.000 personas es una pasada, da igual la categoría. Yo no sé lo que han dicho porque no quiero leer mucho, pero presión siempre va a haber. Nosotros teníamos una presión que era brutal. Nosotros éramos el Dépor, pero una vez que te instalas ahí arriba durante años, la gente quiere que ganes de una vez, y te exigía. Los medios de comunicación te daban por todos lados, pese a ir segundo o tercero. Recuerdo aficionados fuera esperándonos cuando los resultados no salían.

– A otra escala, pero también tenían presión.

Perdona, pero teníamos muchísima presión. La exigencia era ganar, éramos el Deportivo de la Coruña, pero teníamos la exigencia de Real Madrid o Barcelona. Durante años era ganar, ganar y ganar. Lo maravilloso fue la primera etapa del Súper Dépor, la gente súper feliz, volcada. Pero en el momento que la gente se acostumbró a ganar, a estar entre los primeros año tras años, llegó un momento que: eh, segundo no vale, tenemos que quedar campeones. Y cuando quedamos campeones de Liga era: ahora en Europa hay que dar los hachazos. Y la exigencia era terrible. En Riazor en la remontada de Champions ante el Milán no cabía un alfiler, jamás vi el campo tan lleno. El Dépor siempre te va a exigir. El día que asciendas, querrán que asciendas otra vez. El día que te asientes en Primera, querrán más, más y más. Porque la historia está ahí detrás.

– Con la situación actual, se valoran mucho más los éxitos de su época.

Totalmente. Sabíamos que con el tiempo se valoraría más. Y viendo la situación de ahora cada vez se valora más y más. El año pasado nos hicieron una entrevista a ex jugadores y nos preguntaron por el fenómeno del Dépor ahora, porque es impresionante ver a los niños con la camiseta del Dépor, a nietos llevando de la mano al campo a sus abuelos y ellos felices. Todo esto ha hecho que la afición se multiplique y para mí ahora es lo más grande que tiene el Dépor. Tiene un manantial de gente fiel que, a pesar de que se falla, siguen ahí demostrando todo su apoyo. Y también los medios en general están en la línea de apoyar al equipo. Aquí no sé cuántos programas de radio diarios hay para hablar de Primera RFEF. Todo forma parte de algo que pasó hace años y todavía está presente.

– De los seis títulos que ganó, ¿con cuál se queda?

La Liga es algo único, joder. Son 40 jornadas. La Copa a lo mejor son nueve partidos. Nada que ver, nada que ver. No sé cuántos equipos tienen la Copa, pero la Liga sólo la tienen nueve equipos. Hay dos trasatlánticos que son brutales. Luego está el Atlético, luego el Sevilla, el Valencia. Si ves el equipazo que tenía el Valencia cuando le ganamos la Copa… era una pasada. Tenían campeones del mundo, no sé cuántos internacionales. Competíamos contra presupuestos enormes…

– Y lo peor, aquella Liga del penalti de Djukic.

Yo siempre he dicho que esa espina estará clavada eternamente. Aquel equipo se merecía la puñetera Liga. Era un equipo súper humilde, una auténtica familia. Fueron años de locura, de una explosión de fútbol, de juego, de cariño, de enganchar a miles de aficionados. Hubo una comunión que era una pasada. Y le faltó eso. Es verdad que luego la ganas, pero siempre estará la no consecución de esa Liga. Nos faltó un pelín más de experiencia, de saber estar, manejar esa presión externa, medios de comunicación… La otra la ganamos porque estábamos más preparados para todo eso.

– Le leí en otra entrevista que después de darlo todo por el Dépor «luego tienes la despedida que tienes y uno reflexiona…». ¿Se arrepiente de algo?

Tengo que estar muy agradecido por todo lo que me ha pasado, el fútbol me dio muchísimo más de lo que podía imaginar. Fui muy feliz en el Dépor. Otra cosa es que somos humanos y todos nos podemos equivocar y yo sé que me equivoqué, que cometí errores. Pero fueron 18 años, soy de los pocos jugadores que teniendo oportunidad de Madrid y Barça elegí seguir en el Dépor. Soy de los pocos jugadores que sólo he vestido una camiseta. No me gustaron cosas que me han pasado. Pero uno de los recuerdos que me encantó es cómo salí a hombros de Riazor en mi último partido, fue un homenaje espontáneo de la gente, tengo las fotos enmarcadas, fue algo impresionante. ¿De qué me voy a arrepentir si he sido súper feliz? Si en esa época hubiesen ido ya cuatro equipos a Champions hubiésemos estado diez años en Champions. Un equipo de una ciudad como La Coruña. Fue una pasada.

– Contó que su hijo pudo haber jugado en el Dépor, pero que no le quisieron. ¿Qué pasó?

Paso página. Sólo digo que hay cosas que no se debían mezclar, seas quien seas. No deja de ser un niño.

– Al final Nico se marchó a La Masía y allí también tuvo mucha presión.

Siempre he creído que para cualquier niño donde mejor está es en el ambiente familiar. Lo que te da la familia no te lo puede dar nadie. A veces la soledad hace mucho daño, si juegas, si no juegas, si no juegas bien, las lesiones… Para tomar decisiones lees y te das cuenta de que un alto porcentaje de los niños que llegan arriba es porque han estado rodeados de su familia (Fran y su familia se marcharon a vivir a Barcelona con Nico). Te das cuenta también de que tanto Madrid como Barça no contemplan el empate, la obligación es ganar y esa es la presión a la que están sometidos los niños. Eso se lo inculcan y se lo meten en la vena. Por eso cuando llegan a la élite para ellos es mucho más fácil aguantar la presión.

– Como director de cantera, ¿piensa que el fútbol actual está más podrido que el de su época: padres, representantes con 10 años…?

Hay niños que salen a pesar de sus padres y de sus representantes. A mí no me gustaba nada esa situación, pero tienes que convivir con ella. Si tú marcas una línea de trabajo simple y contundente, al final los padres acaban respetándola. Es cuestión de tiempo. A mí me pasó. Yo llegué al Dépor y tenía 40 problemas. Cuando me iba a ir había cuatro problemas. Cuando llegué eran los padres, los representantes, bum, bum. Cuando me fui, nada que ver. Para mí el Dépor está por encima de cualquier padre y de cualquier representante.

– A Alfonso, compañero suyo en la selección, le han quitado su nombre del estadio del Getafe por decir que no se puede equiparar el fútbol femenino al masculino. ¿Cree que sus reivindicaciones son justas o se está generando ya demasiado ruido?

Yo conviví con el fútbol femenino en Abegondo y en el Manchester City y no vi ningún problema con el fútbol femenino. Que tiene que ir mejorando es evidente. Vienen de ser campeonas del mundo, han logrado algo único que las ha permitido reivindicarse más, pues bienvenido sea. Pero yo soy de los que digo que si una modelo tiene que ganar más que un tío, pues que lo gane. Si Messi gana más que nadie, que lo gane. ¿Que tienen que tener mejores salarios? No tengo ni idea qué salarios hay en el fútbol femenino. Ni en el masculino en Primera RFEF, o en Segunda. Me gustaría que tuvieran las mejores condiciones. Poco a poco van evolucionando. Ojalá les puedan pagar todo lo que puedan.

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