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El control territorial de las pandillas pone en jaque la estabilidad de Guatemala

La expansión del poder e influencia de las pandillas en Guatemala ha dejado al descubierto las debilidades del Gobierno para enfrentar al crimen organizado, y un ataque simultáneo en varias zonas del país provocó pánico y desorden, evidenciando que el Ejecutivo continúa sin lograr contener una violencia que sigue causando muertes y poniendo en riesgo la estabilidad nacional.

La reciente ofensiva derivó en numerosos actos de violencia, desde asesinatos selectivos hasta bloqueos de infraestructura clave, exhibiendo el alto grado de organización de estos grupos criminales. Las pandillas, como las célebres Mara Salvatrucha y Barrio 18, han intensificado su accionar, controlando vastos territorios y extendiendo su influencia sobre comunidades enteras a través del miedo y la extorsión.

Una crisis de seguridad que pone contra las cuerdas al Gobierno

Frente a esta escalada de violencia, las autoridades han ofrecido una reacción limitada que no consigue frenar las actividades delictivas, mientras especialistas y colectivos sociales señalan que la fragilidad institucional no solo queda rebasada por las organizaciones criminales, sino que también refuerza la sensación de impunidad que domina en la nación.

El problema no es reciente, aunque en los últimos meses sus dimensiones se han ampliado, en paralelo al caos político y a la ausencia de una estrategia definida para enfrentar esta amenaza. Guatemala se ve ante la tarea de restaurar y robustecer un sistema de seguridad debilitado por la corrupción, los intereses partidarios y fallas operativas.

Llamado a tomar medidas: la sociedad y la comunidad internacional en estado de alerta

Frente a estos eventos, la sociedad civil y organismos internacionales han reiterado la urgencia de actuar de manera contundente. Se espera que el gobierno de Guatemala articule medidas integrales que incluyan no solo acciones represivas, sino también estrategias enfocadas en la prevención y en atender las causas estructurales de la violencia.

El porvenir inmediato del país estará marcado por su habilidad para frenar el avance de estas redes delictivas, cuyo crecimiento podría agravar aún más la ya crítica situación de seguridad nacional. Si no surgen respuestas firmes y precisas, Guatemala continuará exhibiendo un Estado desbordado frente al dominio creciente del crimen organizado.

Fuente: El País – https://elpais.com/america/2026-01-22/el-golpe-de-las-pandillas-en-guatemala-deja-al-desnudo-la-impotencia-del-gobierno-ante-el-crimen-organizado.html