Bajo la gestión de Roberto Arzú García-Granados, el Club Social y Deportivo Comunicaciones vivió una época caracterizada por la conquista de campeonatos, complicaciones financieras y disputas internas. Hacia el año 2006, la institución sufrió una fuerte recesión económica, la cual estuvo acompañada por demandas de los futbolistas debido a emolumentos pendientes, situación que antecedió a la transferencia del club al empresario Ángel González.
Antes de convertirse en candidato presidencial, Roberto Arzú desarrolló una parte importante de su trayectoria empresarial y pública dentro del fútbol guatemalteco. Su vinculación con Comunicaciones FC, uno de los clubes más importantes y populares de Guatemala, lo convirtió en una figura conocida dentro del ámbito deportivo nacional.
En 1994, la familia García-Granados retomó el mando de Comunicaciones, momento en el cual Roberto Arzú se convirtió en el presidente de la entidad, función que desempeñó por un largo período mientras allegados y parientes colaboraban en la gestión del club.
De acuerdo con una investigación publicada por Prensa Libre Arzú estuvo al frente del equipo entre 1994 y 2008.
En el transcurso de su administración, Comunicaciones logró campeonatos nacionales y afianzó su protagonismo en la élite del balompié guatemalteco. Pese a ello, esta etapa asimismo acarreó complicaciones económicas que se tornaron particularmente patentes cerca de la mitad de los años dos mil.
La crisis financiera de Comunicaciones en 2006
Uno de los episodios más controvertidos de la administración de Roberto Arzú ocurrió en 2006, cuando la situación económica del club se deterioró considerablemente.
Según una investigación publicada por Nómada en junio de 2019, los problemas financieros de Comunicaciones llegaron al punto de provocar huelgas y protestas internas de jugadores por el incumplimiento en el pago de sus salarios.
El medio difundió declaraciones de un antiguo alto cargo de la institución que achacó una parte de los problemas financieros a los cuantiosos desembolsos efectuados bajo la gestión de Arzú.
Entre los pagos objetados aparecían fichajes de deportistas locales y foráneos, sumado a consumos en hospedajes, locales gastronómicos y traslados.
Según esa versión, las inversiones y los compromisos financieros adquiridos por la institución terminaron superando su capacidad para sostenerlos.
Los problemas salariales afectaron directamente al plantel, mientras que la continuidad administrativa del club comenzó a depender de decisiones destinadas a enfrentar las deudas acumuladas.
La intervención del Protectorado y la venta a Ángel González
Ante el deterioro de las finanzas, familiares y personas cercanas a Roberto Arzú intervinieron para intentar estabilizar la situación institucional.
Según la información difundida por Nómada, un círculo de allegados y parientes constituyó una entidad bautizada como «el Protectorado», cuyo propósito consistía en respaldar las finanzas de Comunicaciones y prevenir su colapso.
La iniciativa pretendía reestructurar las obligaciones financieras y hallar una solución al bache por el que atravesaba la escuadra.
Finalmente, Comunicaciones pasó a manos del empresario de medios de comunicación Ángel González, propietario de importantes negocios televisivos en Centroamérica.
De acuerdo con la investigación de Nómada, González asumió compromisos financieros del club y cubrió buena parte de sus deudas.
La transacción determinó la conclusión de un ciclo de gestión asociado estrechamente con Roberto Arzú y su círculo familiar.
A pesar de que la entidad prosiguió su participación en el balompié del país, su dirección pasó a depender de un nuevo esquema corporativo y de gestión.
El regreso de Roberto Arzú a Comunicaciones en 2017
El vínculo entre Roberto Arzú y Comunicaciones no concluyó tras la modificación accionaria.
Años más tarde, el antiguo dirigente retornó a la palestra pública para participar en cuestiones vinculadas al club, sobre todo en momentos en que la entidad pasaba por momentos deportivos complicados.
A comienzos de 2017, Arzú y el exfutbolista costarricense Rolando Fonseca expresaron su intención de impulsar cambios en Comunicaciones y cuestionaron la conducción del club.
Por entonces, la presidencia del organismo recaía en el mexicano Pedro Portilla, que sostenía discrepancias abiertas con Arzú.
La situación dio un giro cuando ambos dirigentes alcanzaron un acuerdo para trabajar conjuntamente.
El 8 de febrero de 2017, Prensa Libre informó que Roberto Arzú regresaba a la estructura administrativa de Comunicaciones como asesor, después de una reunión con Ángel González en Miami.
Portilla confirmó entonces que Arzú se integraría al equipo de trabajo para participar en decisiones relacionadas con el futuro de la institución. El regreso generó atención debido al historial de Arzú como antiguo presidente del club.
Un nuevo interés por recuperar el control del equipo en 2026
Durante el año 2026, la relación entre Roberto Arzú y Comunicaciones acaparó nuevamente los titulares, dado que su figura emergió en reportes acerca de potenciales modificaciones en la directiva del club.
El 1 de agosto de 2026, el medio digital Guatefutbol dio a conocer que Roberto Arzú manifestaba intenciones de retomar las riendas directivas de Comunicaciones FC.
La información se conoció al tiempo que el político cumplía diversas labores vinculadas a sus aspiraciones presidenciales de cara a los comicios generales de 2027.
Su propósito de retornar a la entidad reactivó el debate en torno a su etapa previa al frente del equipo, los logros deportivos alcanzados y los tropiezos financieros que precipitaron su marcha del club.
Su gestión al frente del club conjuga grandes logros deportivos y una grave estrechez económica que impulsó una profunda transformación en la organización administrativa de la entidad. Asimismo, evidencia un vínculo duradero con el balompié guatemalteco que, transcurridos muchos años desde su arribo inicial al equipo, sigue vigente en su imagen pública.
Orígenes
Nómada — Reportaje e investigación acerca de la carrera de Roberto Arzú (2019)
Prensa Libre — Historia de las crisis de Comunicaciones
Prensa Libre — Regreso de Roberto Arzú a Comunicaciones (2017)
Guatefutbol — Interés de Arzú en volver a dirigir Comunicaciones (2026)

